Formulación de hipótesis y relacion funcional

[picapp align=”center” wrap=”false” link=”term=Hypothesis&iid=7311779″ src=”http://view3.picapp.com/pictures.photo/image/7311779/diagram-continental/diagram-continental.jpg?size=500&imageId=7311779″ width=”380″ height=”643″ /]

La palabra hipótesis (del lat. hypothĕsis y este del gr. ὑπόθεσις), significa “someter una conclusión”. Denota una aceptación provisional de una afirmación sobre un hecho o fenómeno. Se trata de una formulación que se debe asumir como una teoría provisional que todavía no ha sido contrastada (sometida a prueba), o lo ha sido de forma insuficiente. La hipótesis se deriva de un fenómeno sobre el cual ya se ha investigado, así que el científico especula sobre lo que desconoce, esto significa que las hipótesis tienen algún fundamento determinado por principios o leyes ya comprobadas.

Las hipótesis están formadas por variables, entre las que se deben establecer relaciones de dependencia e independencia, que permitan explicar que un hecho puede suceder por la acción o presencia de otro. Así tenemos la variable independiente, que es aquella que el investigador controla, manipula u observa como factor determinante de los cambios de la otra variable que por definición es la dependiente.

La formulación de hipótesis es muy importante, ya que una investigación puede depender de ella. Sus características son las siguientes:

  1. Las hipótesis deben ser expresiones entre dos o más variables.
  2. Su expresión debe indicar claramente la necesidad de someter a prueba empírica las relaciones entre las variables.
  3. Se deben expresar en forma afirmativa.
  4. Y como respuestas tentativas de solución a los problemas que se plantean.

Por ejemplo, la capacidad de las empresas de generar y retener capital intelectual incrementa su ventaja competitiva. Donde la variable dependiente es la capacidad de generar y retener el capital intelectual, y la variable independiente es el aumento en la ventaja competitiva. La conclusión que se desprende de la hipótesis anterior: la ventaja competitiva de una empresa dada dependerá de su capacidad de generar y retener su capital intelectual. Si te interesa leer un poco mas sobre esta tesis, en la categoría “Administración del Conocimiento” podrás encontrar entradas anteriores donde he escrito al respecto.

Por ultimo, para ilustrar la importancia de someter a prueba empírica la relación funcional entra las variables me gustaría retomar un fragmento de “Modelo Comunidad Segura: Propuesta para combatir la inseguridad”, un texto de los respetados Sociólogo Carlos Garza Falla y Profesora Nelia Tello Peón donde cuestionan el diagnostico, comúnmente aceptado y especialmente esgrimido por los políticos en tiempos electorales, de que el problema de la inseguridad se centra en un sólo factor como causa principal. El texto mencionado habla de “los que se centran en la dinámica de desigualdad económica que se considera inherente el neoliberalismo económico y ven en el combate a la pobreza la pieza central”. Ya en la nota al pie de página, discute el caso de la plataforma electoral del PRD para el D.F. que presentó Andrés Manuel López Obrador en su campaña política para acceder a la jefatura de gobierno, que sostiene la siguiente tesis: “la solución de fondo al problema de la delincuencia pasa por combatir la pobreza que socava la cohesión de la familia e induce a la delincuencia”. Los autores explican que “se trata de una tesis muy discutible sobre todo cuando asocia pobreza y delincuencia, ya que como lo señalan Pedro José Peñaloza y Felipe Espinoza Torres ‘no resiste el menor análisis y confrontación con la realidad al no poder explicar por qué no todos los pobres son delincuentes y, en cambio, por qué se genera la delincuencia entre los estratos económicos altos; o por qué el delito ha aumentado en los países desarrollados en las épocas de mayor prosperidad y mejor seguridad social; o por qué no se establece una relación directa de los índices delincuenciales con los niveles de empleo o por qué en algunos países de América Latina los mayores índices de violencia se encuentran en las ciudades de mayores ingresos’. Cfr. Peñaloza, Pedro José, Espinoza Torres, Felipe, “Los desafíos de la prevención del delito en América Latina”, Este País, México, núm. 116, noviembre de 2000, p. 4.”.

La tesis cuestionada por Garza Falla y Tello Peón es aceptada como un hecho, siendo que no pasa la mas mínima comprobación empírica. Finalmente, los autores insisten en que el problema de la inseguridad debe ser reconocido en su dimensión social.

Sandrita y la equidad de género en el trabajo

[picapp align=”center” wrap=”false” link=”term=gender&iid=247919″ src=”0244/ea44f541-fb64-4b0d-bbcf-2847710ac194.jpg?adImageId=9853892&imageId=247919″ width=”500″ height=”338″ /]

Recordé que hace algunos años, no entraré en el detalle de cuantos para no dar pie a que se empiecen a hacer cálculos morbosos sobre las edades de los implicados, tuve que contratar a un equipo de tres personas para planear y poner en marcha un proyecto de manufactura. Dos de los candidatos, hombres, ya estaban definidos. El reto era seleccionar al tercer candidato.

Como lo manda la usanza, entreviste a varias personas, de las cuales recuerdo a dos mujeres. Mi jefe, un gringo al que llamaremos Dave, me dijo que contratara a la mujer ‘mas bonita’, bajo el razonamiento que “una mujer bonita podía llegar a ser buen ingeniero, pero que un buen ingeniero difícilmente podría convertirse en una mujer bonita”. A regañadientes lo intente, afortunadamente, ella detectó el interés desmedido de mi jefe por contratarla y se cotizó muy alto, así que eso la descartó.

La segunda opción, que en realidad era mi primera, era Sandrita. Durante la entrevista, lo recuerdo y me avergüenzo, le dije que para ese proyecto yo preferiría trabajar con ‘puros hombres’, pues por su naturaleza sería muy demandante, eventualmente yo me ‘ablandaría’ debido a su condición de mujer, no podría exigirle tanto como a sus compañeros, y eso nos quitaría eficiencia a todos. “Probablemente para otro proyecto te llamaría, pero para este en particular, no lo creo”. (Sí, así le dije. Ciertamente, hace años estaba mas idiota que ahora). La respuesta de ella fue que no tenía porque preocuparme, que ella trabajaría hombro a hombro con sus demás compañeros, e incluso más. “Bla, bla, bla”, pensé.

La verdad es que los otros candidatos al puesto que entreviste, ninguno me pareció adecuado. Así que, finalmente contraté a Sandrita. Durante su primer día de trabajo, nos pusimos de acuerdo sobre las expectativas del trabajo, mi estilo personal de administración y evaluación de cumplimiento de objetivos. En realidad, nada fuera del otro mundo, con excepción del tema del maquillaje. Asunto que, he de confesar, no hubiera comentado si el nuevo hubiera sido hombre. Le dije que considero poco profesional que se use tiempo de la jornada laboral para maquillarse, así fueran “solo 15 minutos”.

Esos famosos “15 minutos” de la jornada laboral dedicados al embellecimiento femenino, que algunas terminan convirtiendo en 45 minutos, me parecen un abuso, denota poco profesionalismo, y una muestra definitivamente criticable de que muchas mujeres reclaman igualdad en el ámbito laboral pero no dudaran aprovechar su género para recibir consideraciones especiales. Ahí se acaba la equidad.

Por consideraciones especiales no me refiero a las asociadas a la maternidad. De hecho, para ser sincero, y terminar de afianzar la suposición de que soy un ‘macho’ (en el sentido despectivo del término), yo preferiría que el periodo de la incapacidad por maternidad fuera como en Alemania, de cerca de un año. Así las mujeres podrían atender más tiempo a los recién nacidos. Que a propósito del tema, uno de los gerentes del lugar donde trabajo —que por cierto es unas diez veces mas imbécil que yo— conocido por todos por su misoginia, se expresó frente a la alta administración en los siguientes términos “a mi no me gusta trabajar con las p’ches viejas (Sí, así de tierno) porque luego se preñan, y me dejan el jale tirado. ¡Ira, ira, ira!”. Para mi sorpresa, a todos les causó bastante gracia el comentario misógino, incluyendo a la única mujer presente. ¡Caray! No se le ve mucho futuro al tema de la equidad cuando la alta gerencia no transmite mensajes enérgicos y claros en ese sentido.

Otro comentario sobre la preferencia a no trabajar con mujeres, lo escuché, irónicamente, de una mujer. De hecho, de una de las funcionarias públicas mas eficientes que he conocido. ¿La razón de su dicho? “Somos muy problemáticas”.

Por si fuera poco, otro factor en el que se refleja la falta de equidad de género es en el salario. En el sector público, tal vez un poco más, el salario de la mujer es un poco menor al del hombre. Recuerdo que una encuesta refería un 11% menos. Esto aunado a que cada vez mas mujeres se hacen solas cargo de sus hijos, las pone en franca desventaja a los hombres. Así solo se hace mayor la brecha de la desigualdad, social y económica.

Lo que si de plano se me hace un abuso en la persecución de la equidad de género en el trabajo, es la exigencias de muchas mujeres de que en el uso de correspondencia interna se haga mención del género. Cosa que no solo me parece ridícula sino innecesaria e ineficiente. Para ilustrar mi punto, imagina el saludo de entrada “Que tal Ingenieros…”, tendría que ser escrito de la siguiente manera “Que tal Ingenieros e Ingenieras…” de modo que se tendrían que usar unos 13 o 14 caracteres más. El lenguaje es solo lenguaje, la equidad de género tiene poco o nada que ver con las palabras, y mucho con las acciones y varios factores culturales muy arraigados.

He aprendido que la igualdad no es una prerrogativa, sino un derecho. Desgraciadamente, muchos de mis compañeros de género aun no se han dado cuenta de eso.

Tal vez se pregunten que pasó con Sandrita. Pues bien, no solo hizo un gran trabajo, sino que tal como me lo anunció, trabajo hombro a hombro con nosotros, incluso más. Es más, cuando los otros dos hombres del equipo quedaban doblados por el cansancio, Sandra era ‘the last man standing’. “El último hombre en pie”.

Tips para administrar mejor tu tiempo

[picapp align=”center” wrap=”false” link=”term=time+management&iid=7269179″ src=”0/1/7/0/Stoke_City_manager_a05c.jpg?adImageId=9803023&imageId=7269179″ width=”500″ height=”542″ /]

Todos en algún momento, sin excepciones, hemos desperdiciado el tiempo. Las personas que ocupan eficientemente su tiempo administran bien el tiempo que tienen disponible. La administración del tiempo se refiere a la acción de planear, dirigir y organizar nuestras actividades para realizarlas en el momento preciso. Administrar eficientemente nuestro tiempo contribuye a lograr nuestros objetivos, sean estos laborales o personales. La meta de la administración del tiempo no debiera ser programar cada momento del día. En vez de eso, nos debe permitir tomar decisiones informadas respecto a la forma en que utilizaremos nuestro tiempo.

Al tomar el control de la manera como ocupas tu tiempo aumentarás tus probabilidades de alcanzar tus metas en el tiempo establecido.

Algo importante es que mientras administres tu tiempo, te será más fácil realizar tus actividades. Hay muchas estrategias para la planeación diaria del tiempo, pero hay 4 elementos comunes:

  1. Definir las actividades a realizar. En qué vas a utilizar tu tiempo? No tener una “lista de actividades”, es el camino mas corto a perder el tiempo.
  2. Jerarquizar actividades. Primero lo primero. Es importante saber diferenciar entre lo urgente y lo importante. No confundirlos es clave para administrar bien el tiempo.
  3. Delimitar el tiempo de cada actividad. Cuánto tiempo dedicaras a cada actividad? Cuánto le dedicas actualmente? Como puedes mejorar?
  4. Organizar un horario. Recuerda, no se trata de programar cada momento del día. Tu horario debe ser lo suficientemente flexible para atender algunos imprevistos que surjan.

Identificar y eliminar distractores
Conocer el tiempo que actualmente dedicas a tus actividades, te ayudará a emplearlo mejor en el futuro. Desperdiciar el tiempo es emplearlo en actividades que nos impiden hacer las cosas que debemos o queremos hacer. Trata de identificar los “agujeros negros” que lo consumen.
Una técnica para saber en que estas usando actualmente tu tiempo es crear un registro. Elabóralo para que refleje realmente en que lo has gastado.

Las anotaciones no tienen que ser de cada momento, pero si explicar que pasa con bloques de tiempo, tal vez de unos 15 minutos cada uno. Esta técnica la puedes combinar con la de “muestreo de trabajo” si estas familiarizado con ella.

Primero lo primero
Para administrar eficazmente el tiempo, comienza por identificar prioridades y establecer metas durante un periodo especifico. No sólo te plantees metas generales (“pasar tiempo con mis hijos”), hazlo en términos específicos y medibles (“convivir tantas horas”).

Definir tus prioridades implica identificar tareas y actividades quieres hacer, en orden de importancia. No hay prioridades correctas o incorrectas, sólo tú decides qué quieres lograr y en que orden. Parte de tu éxito personal dependerá del balance que logres hacer de la energía y tiempo asignado a atender lo urgente y lo importante. Entendemos por URGENTE tareas y actividades que te exigen una atención inmediata. Lo IMPORTANTE es lo que le da sentido a la existencia a largo plazo de una persona.

Una de las herramientas mas simples para asignar prioridades es la llamada matriz de administración del tiempo. Resulta muy útil porque nos ayuda a planificar y organizar nuestras actividades en función de su importancia y urgencia. Contiene dos columnas: URGENTE | NO URGENTE. Con dos renglones: IMPORTANTE | NO IMPORTANTE. En la matriz se categorizan las actividades según caigan en las siguientes categorías:

  • Urgente e Importante, son las actividades que tienen que ser atendidas de manera inmediata.
  • Urgente y No Importante, es comúnmente las cosas que hemos pospuesto y terminan por volverse urgentes.
  • No Urgente e Importante, actividades q TENEMOS q realizar pero tenemos un periodo de tiempo mas amplio para hacerlo.
  • No Urgente y No Importante, actividades q son innecesarias y prescindibles, ya que no arrojan ningún beneficio directo.

Administrar bien nuestro tiempo significa poner primero lo primero. El reto entonces es definir qué es lo Primero en nuestras vidas. Pero, ¿cómo determinar que es lo primero? Según mi amigo twitero Eloy López (@EloyLopezj) “Vale la pena invertir tiempo en encontrar qué es lo primero en nuestras vidas.” El comenta que lo primero es “eso” que decidiéramos hacer si solo tuviéramos un día más de vida. Independientemente de los beneficios en términos de eficiencia, Eloy comenta sobre otros como paz mental y espiritual. Lo Esencial es lo primero.

La Técnica Pomodor
Paola (@speedbluedemon), otra de mis amigas de Twitter, compartió con nosotros la Técnica Pomodor, que trataré de explicarla (solo espero haberla entendido bien).

  • Elabora una lista de las tareas para hacer durante el día, que incluya una sección rotulada “Imprevistos y Actividades Urgentes”.
  • Necesitas tener un reloj donde cuentes periodos de tiempo fijos 25 minutos para completar una tarea.
  • Te enfocas en la tarea y al concluir el periodo de 25 minutos, puedes tomarte hasta 5 para descansar o recrearte.Una vez terminados estos 5 minutos, se inicia una nueva iteración de 25. Estos periodos de tiempo son llamados pomodoros.
  • Después de cada 4 pomodoros puedes tomar un descanso mas largo.
  • Puedes usar tantos pomodoros como sean necesarios para la realizacion de una tarea.
  • Y las tareas junto con los pomodoros se van apuntando en una libreta.

Mas detalles sobre la Técnica Pomodor en la página http://bit.ly/cQkGQl

¿Tienes más sugerencias que quieras compartir?

Tips para integrar y estructurar tus escritos

[picapp align=”center” wrap=”false” link=”term=writers&iid=235861″ src=”0232/cff56862-64c8-436a-ba4f-a0eae2ccb9d0.jpg?adImageId=9580737&imageId=235861″ width=”500″ height=”333″ /]

Escribir, y escribir bien es una condición básica para una buena comunicación. En plena era de la información, todo profesionista debiera ser experto en comunicación, pues la claridad y precisión redunda en el éxito o fracaso. Lo anterior es aplicable, tanto a la comunicación en los individuos como en las organizaciones. Seas médico, ingeniero, licenciado, contador o enfermera, si no sabes comunicar lo que sabes, es como si no lo supieras.

Desde siempre, la calidad de la comunicación está directamente relacionada con la calidad de lo que escribimos. En una entrada anterior, comentaba que escribir implica poder expresar coherente y correctamente las ideas que deseamos transmitir, considerando contenido y forma. También, ya comentaba sobre la preescritura como un paso del proceso de escritura. En esta entrada nos enfocaremos en el siguiente paso, la escritura.

En la escritura, posterior al paso de preescritura, identificamos tres grandes pasos: elaborar un borrador, revisarlo y editarlo.

Después del bosquejo derivado de la preescritura, se elabora un borrador que, poco a poco, bajo un proceso de revisión y edición se va puliendo. La elaboración del borrador conlleva un proceso sintáctico para eliminar vicios de redacción y vigilar la creatividad sintáctica. Este proceso sintáctico aplicado al borrador, no es otra cosa que seleccionar, combinar y ordenar palabras adecuadamente, para que expresen coherentemente las ideas. Al elaborar el borrador también hay que seleccionar el vocabulario, es decir, las palabras adecuadas, sinónimos, antónimos, etcétera. Esto dependerá en gran medida del público objetivo previamente identificado.

Al elaborar el borrador se cae con frecuencia en faltas de redacción como pleonasmos, ambigüedad, cacofonías, falta de concordancia, entre otras. Estas deben ser identificadas y eliminadas.

Para aprender a escribir bien, hay que aprender a leer bien. Entre más leas, mas estilos conoces, más palabras, más enfoques, etcétera. De esta manera, tu abanico de opciones a escoger se hace más amplio. Y claro, práctica, práctica y práctica. Si mantienes un blog, puedes de cuando en cuando pedir retroalimentación a tus lectores sobre la claridad, coherencia y utilidad de tus textos. Tal vez, no siempre te guste lo que tengan que decirte, pero es una excelente manera de mejorar.

Primeros tres pasos del proceso de escritura:

  1. Preescritura: establecer objetivo del escrito, delimitar, organizar, identificar audiencia, y buscar fuentes de información.
  2. Escritura: Definir partes del escrito, orden de las ideas, estructura de las oraciones, y el bosquejo general.
  3. Revisión. Puntos a revisar: enfoque del escrito, estructura, párrafos, frases, palabras, puntuación y nivel de formalidad, tono, y estilo.

Nuevamente, me permito aclarar, que al compartir estos consejos, no pretendo dar a entender que soy un escritor consumado. Solo comparto herramientas que me han sido útiles a lo largo de mis incursiones en la escritura de textos. Aclarado esto, la seguimos en Twitter?

Romper el circulo vicioso de la inequidad de género

[picapp align=”center” wrap=”false” link=”term=gender&iid=294927″ src=”0291/ed1ed220-49d1-41a0-a5a4-63cea0168150.jpg?adImageId=9309820&imageId=294927″ width=”500″ height=”331″ /]

Según la OCDE la equidad de género se define como “el goce equitativo de hombres y mujeres de los bienes socialmente valiosos, de las oportunidades, de los recursos y recompensas. El propósito no es que mujeres
y hombres sean iguales, sino que sus oportunidades en la vida sean y permanezcan iguales”
.

Si bien los países democráticos han hecho esfuerzos importantes para avanzar en conseguir sociedades mas igualitarias, la inequidad entre mujeres y hombres, no solo persiste sino crece, siendo la discriminación por género la forma de exclusión más común a nivel mundial. Esta desigualdad entre géneros provoca que hombres y mujeres no gocen de los mismos derechos socio-económicos y políticos, impactando en las relaciones de poder o de participación en la toma de decisiones.

Siendo la equidad de género un derecho humano, los movimientos promotores de la equidad, se enfocan principalmente al acceso de las mujeres a la salud, a la educación, a la participación política local y a la igualdad en los ingresos. Aunque en los medios se le da especial atención a reducir la brecha de género en la educación o en la representación política, o a problemas específicos como el tráfico de mujeres.

Al promover las participación en igualdad en la toma de decisiones se contribuye a reducir las inequidades subyacentes en todo el sistema, no solo en las estructuras decisionales. Por esa razón es lamentable, la reciente practica de que varias diputadas federales mujeres, llamadas por los medios “Juanitas”, renunciaran a sus curules para cederle el paso a hombres. Haciendo esto, estas diputadas “Juanitas” y las mujeres que representan, no solo renuncian a una silla en San Lázaro, sino también a contribuir con leyes que fomenten una mayor equidad y disminuyan la brecha entre hombres y mujeres.

Las mujeres no solo tienen un acceso más limitado a los recursos económicos sino a los procesos de decisión, sino que los hombres no compartimos equitativamente las tareas asociadas al mantenimiento del hogar y la familia. Por eso cada nuevo matrimonio debe revisar constructivamente la repartición de roles facilitar el acceso y administración de los recursos
y a los procesos de decisión en el ámbito familiar.

Al ser un problema social complejo, cualquier acción sería debe tener un enfoque transversal y multi-disciplinario. ¿Quienes pueden colaborar? En este tema participamos todos, sociedad civil, organizaciones no gubernamentales, gobierno, comisiones de derechos humanos, o cualquier otro actor que tenga algo que aportar.

En una sociedad con una reducida brecha entre hombres y mujeres, se sientan bases solidas para un desarrollo sostenido, una buena gobernabilidad, luchar contra la pobreza, y promover el cambio social. Por lo anterior, es crítico romper el circulo vicioso de la inequidad de género.

Preescritura, planear y organizar tus escritos

[picapp align=”center” wrap=”false” link=”term=writing&iid=7290591″ src=”1/7/a/8/High_angle_view_2ff5.jpg?adImageId=9300663&imageId=7290591″ width=”500″ height=”333″ /]

Muchos bloggers, columnistas, escritores, han pasado por los espantosos “bloqueos mentales”, cuando no se nos ocurre nada, con la pantalla o la hoja en blanco y nos gustaría que fluyeran las ideas. Oscar Wilde decía que para escribir necesitamos dos cosas: tener algo qué decir y decirlo. Escribir es más que conocer el abecedario o “juntar letras”. Escribir, cualquiera escribe. Solo es necesario amontonar palabras con cierto sentido. Pero si deseas hacer un uso serio de la comunicación escrita, debes ser capaz de expresar información coherente y correctamente para que esta sea entendida por otros. La escritura nos permite transmitir ideas, pensamientos, y posiciones ideológicas sobre un tema determinado. Comunicar algo por escrito no es fácil. Al no haber retroalimentación inmediata, cuando trasmitimos una idea podemos dar un mensaje equívoco. Lamento reconocer que en este blog que me haces el favor de leer, esto me ha pasado muchas veces.

Por un lado, entender el proceso de escritura te permitirá comenzar a escribir o salir del bloqueo mental mas rápidamente, y por otro, te permitirá organizar tus ideas para que tu texto final cumpla el propósito deseado. Si bien el Proceso de Escritura es recurrente para efectos de comprensión lo enumeraremos en los siguientes pasos:

  1. Preescritura
  2. Escritura
  3. Revisión
  4. Edición
  5. Publicación

A menos que seas un escritor consagrado, un buen escrito es casi siempre el resultado de un proceso de planeación, que va desde seleccionar el tema, recopilar información, realizar alguna investigación (que bien puede ser profunda o no, dependiendo del tema a tratar). Todo esto porque no queremos mal informar o presentar información incorrecta, no vigente, o no apegada a la realidad. En lo que el proceso de composición de textos se te da de forma natural, es mejor seguir formulas y pasos ya diseñados para lograr buenos textos, fluidos, lógicos y con sentido.

Escribir, como ya comente, involucra un proceso. Empezando con la selección del tema, la definición del propósito y la audiencia objetivo. Cuando ya sabemos lo q queremos decir, seguimos con la investigación y recolección d información, después organizamos el material derivado del paso anterior y posteriormente empezamos, ahora sí, a escribir el texto. Las ideas se convierten en palabras en un borrador. Sobre este vamos añadiendo, omitiendo, corrigiendo y puliendo el contenido del texto. Para efectos de esta entrada, me limitare a comentar el proceso de preescritura de un texto.

La preescritura nos ayuda a ordenar nuestras ideas, a evitar enfrentarse a la hoja en blanco sin un plan, perder el tiempo y “agarrar monte”. La preescritura comprende 2 etapas:1) Planeación del escrito y 2) Organización de la información.

Planeación del escrito

  • Identificar el tema. Es identificar la idea central del texto, respondiendo a la pregunta ¿qué quiero comunicar?
  • Definir el propósito. Responde a la pregunta ¿por qué voy a comunicar esto? En este paso, también defines el tono (o estilo, como le llaman algunos): humorístico, sarcástico, agresivo o ponderado.
  • Definir la audiencia. ¿Para quién escribo?
  • Definir el tipo de texto. Esto dependerá de las respuestas a las preguntas anteriores. Te texto, ¿será narrativo, descriptivo o argumentativo? ¿Explicarás, clasificarás o compararas?
  • Obtener información. El paso es la investigación, esta como ya sabes puede ser documental o de campo.

Usa como borrador lluvias de ideas, redes semánticas o mapas mentales para organizar las ideas que tienes hasta el momento. En mi caso particular, he encontrado más fácil organizar mis ideas a partir de mis breves actualizaciones en Twitter. Uso mis tweets a modo de mapas mentales y la interacción con mis amigos twiteros me permite identificar muchos de los elementos anteriores (aunque también eso me hace incurrir en faltas de ortografía, debido a las contracciones y abreviaciones usadas comúnmente en Twitter).

Organización de la información

  • Definir las partes de tu texto: Tesis-hipótesis, ideas principales y secundarias.
  • Seleccionar el material de apoyo: Ejemplos, citas, gráficos, etc. Cuidado al usarlos, pueden deslucir o desviarte del objetivo inicial.
  • Definir el orden. ¿Como presentaras la información? Bajo un esquema cronológico, espacial, de grado de dificultad y/o de orden de importancia?
  • Definir la estructura oracional. La introducción es crítica, un buen desarrollo se disfruta y una conclusión contundente se recuerda.
  • Definir el bosquejo general, es decir, las ideas q se usarán en la introducción, desarrollo, y conclusión. En el bosquejo no necesariamente escribes todo el texto, es simplemente hacer un esquema con las ideas que desarrollaras en cada una de las partes

Tanto en las introducciones y como en las conclusiones puedes usar anécdotas, citas, afirmaciones breves, analogías, síntesis (solo aplica en las conclusiones), etc.

Con estas recomendaciones no pretendo ni siquiera insinuar que soy un bloguero o escritor consumado. Las comparto contigo porque son herramientas que me han sido útiles durante mis incursiones en la composición de textos. Espero que a ti también te sean de utilidad.

Postlectura, la evaluación de la lectura

[picapp align=”center” wrap=”false” link=”term=reading+a+book+desk&iid=5152854″ src=”1/e/3/6/toned_shot_of_eb43.jpg?adImageId=7889229&imageId=5152854″ width=”482″ height=”353″ /]
Después de que terminas de leer un texto te debes asegurar que se hayan cumplido los objetivos de lectura (post lectura). Se supone que durante el proceso de lectura aplicaste algunas de las técnicas de supervisión de la lectura: subrayados, notas y apuntes. Así que durante la postlectura, los revisas para comprobar que tienen sentido y los organizas para generar resúmenes, gráficas, diagramas, fichas y esquemas, lo que te facilitará la síntesis y la comprensión global del texto.

Sugerencias para hacer buenos resúmenes
El resumen es la presentación de las ideas principales de un texto en con la menor extensión posible. Puesto que es un ejercicio de creación personal es difícilmente el resumen de una persona podrá ser igual al de otra. Pero un buen resumen es aquel que expone lo esencial del texto leído.

  • Durante la lectura debiste haber subrayado y tomado notas, úsalas para elaborarlo. Lo ideal es tomar las notas sobre el texto que estas leyendo, de no ser posible, porque no haya suficiente margen o alguna otra razón, usa un cuaderno y de preferencia anota la página para su posterior corroboración si fuera necesario.
  • Siempre toma notas de lo que lees, como si fueras a escribir un resumen o escribir un libro sobre el tema. Nunca sabes cuando te servirán tus notas, pero tarde o temprano las necesitaras. Así es como logro tener suficiente material para compartir con ustedes en este blog.
  • Detecta y subraya las palabras claves y las ideas repetitivas. De preferencia, organízalas en un ‘mapa mental’ o cualquier otro esquema para que visualices como encajan en el contexto general del texto.
  • Al escribir el resumen, organiza y expresa en tus propias palabras tus notas y mapas mentales sobre las ideas. Descubrirás que incluso los temas mas complicados cobran sencillez cuando transformas las notas y esquemas en tu vocabulario.
  • Construye el resumen como si el lector final fuera un niño de 8 años, con lenguaje sencillo, claro y preciso. Pero no expreses ideas ni juicios propios. A lo mucho, explica las palabras que marcaste durante tu lectura como de difícil comprensión o mejor, usa sinónimos.
  • Se recomienda no trabajar el resumen de memoria y apoyarse siempre en las notas y el subrayado. Esto tendrá mucho que ver con la extensión y complejidad del texto y los objetivos de lectura, pero si el texto es ya de por sí corto, difícilmente tendrás que hacer un resumen de el.
  • El resumen debe contestar las preguntas mas básicas, primero el qué, después el quién, cómo, cuando, dónde y porqué. Pero también debe cumplir y contestar tus objetivos lectura.