El efecto Melitón, anécdota con moraleja

Una de las anécdotas personales que cuento con más frecuencia es la que le llaman mis compañeros y amigos “la de Melitón”, de hecho, creo que no hay reunión de amigos donde no la platique.
[picapp src=”c/1/8/d/Kroger_On_Track_1208.jpg?adImageId=6761914&imageId=6907088″ width=”500″ height=”365″ /]
Eso sucedió en mi antiguo lugar de trabajo, estábamos por arrancar una línea de producción nueva. Fue uno de esos proyectos donde había que doblar turnos, trabajar sábados y domingos, no es queja porque se nos pagó el tiempo extra, es solo para contextualizar. El día anterior al arranque de línea, un domingo, uno de mis técnicos me pidió permiso para ir a atender a su esposa embarazada. Siempre que alguien de mi equipo quiere librarse de la tarea o compromiso compartido, cualquiera que sea la razón, hago que le explique a sus compañeros las razones por las que él debe irse a casa y los demás debemos quedarnos a trabajar. Así paso con Jaime “Chabelo”, le explicó a sus compañeros y estos accedieron aprobando sus motivos. Conforme transcurrió el día, mi equipo acabó sus tareas y todo estaba listo para arrancar al día siguiente. Pero los técnicos de liberación del equipo de prueba aún no terminaban, y según su supervisor era “indispensable” que alguien o todos los de mi equipo se quedaran a darles soporte, aunque este soporte en realidad consistía en hacerles compañía. Todos estábamos cansados y fastidiados. Todos querían tomarse una buena noche de descanso, pues sabíamos que al día siguiente empezarían jornadas igual o más agotadoras, hasta que entregáramos a Producción la linea corriendo, por lo menos, al 80% de la eficiencia con la que fue diseñada.

En mi equipo había un operador que tenía una semana de contratado, y lo deje de ‘encargado’ representando al equipo de Ingeniería. Lo llame a parte y le dí $100 para su taxi y con la instrucción especifica de no decirle a nadie que solo tenía 1 semanita en la empresa. Cuando nos retirábamos, el supervisor del Equipo de Prueba llegó armando gran alboroto porque sus ‘chavos’ se iban a quedar ‘solos’ y sin soporte de Ingeniería. Ahí fue cuando dije la frase mágica: “No pasa nada, deje de encargado a Melitón”. Dicho esto, los demás nos fuimos a descansar.

Al día siguiente, llegue buscando a Melitón y le pregunte como le fue. El jarocho (flaquito, chaparrito y bigotes de Cantinflas), me contestó que muy bien que no hizo nada solo platicar con los técnicos pero que todo el equipo de prueba ya estaba liberado y funcionando correctamente. Después en el día, el supervisor del Equipo de Prueba me dijo que fue buena decisión haber dejado a Melitón de encargado, porque según él, “ese chavo es bueno de a m@dre!”. Así las cosas.

Así fue como descubrí el ‘efecto Melitón’: las personas se desempeñan mejor cuando tienen a alguien en quien creer. Cuando creemos que podemos apoyarnos en alguien, cuando creemos que tenemos una ‘red de seguridad’, cuando creemos que alguien puede rescatarnos de nosotros mismos nos desempeñamos mejor. Sea en el ambiente laboral, compitiendo en algún deporte, al hablar en público, menciona una circunstancia y lo que necesitas es un ‘Melitón’.

Al final de cada proyecto, nos reuníamos con el alta gerencia para identificar áreas de oportunidad, lecciones aprendidas, mejores prácticas aplicadas, etcétera. En esa junta les confesé lo que pasó ese domingo con Melitón. Ese día todos los ‘jefitos’ pasaron a conocerlo. El veracruzanito se convirtió en punto de atracción obligado a los visitantes de la planta, fueran locales o extranjeros. A los representantes alemanes de BMW les encantaba tomarse fotos con él y escuchar una y otra vez la anécdota de Melitón. La última vez que escuche la anécdota contada por alguien más los hechos ya no eran para nada como sucedieron, pero les puedo asegurar que Melitón no es una invención, es una persona real.

Anuncios

2 comentarios en “El efecto Melitón, anécdota con moraleja

  1. Chaparrito Linux y sus charras….Ese Melitón para mi que era puro pico de cera, como aquel que dejaste encargado en la linea de cableado de conectores que tenia que cortar un cable y de un color y otro de otra medida,que se lo repetiste varias veces y te decía que estaba refacil que no te preocuparas y te fueras… lo repitió como 3 veces y te lo hizo al revés. Ami se me hace que a Melitón te lo sacaste pero después de un comelitón…jajajajaaja. No te creas Sergio te estoy bromeando amigo, muchos saludos desde Mumbai.

    1. Melitón, es ‘verfico’. Lo mismo que el famoso Aquino Morales. Son personajes de la vida real de la industria maquiladora.
      Debí escribir un libro con las anécdotas maquileras que he vivido, saludos.
      Cuidate, y no vayas a estar comiendo tacos de cobra, allá en India.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s